PASCUA JUVENIL PAVONIANA 2026

COMUNIDAD DE LAGOS DE MORENO

PASCUA JUVENIL PAVONIANA 2026

“PERMISO, PERDÓN Y GRACIAS”

 

Unos meses antes, en una Jornada vocacional, un sacerdote paulino, me había regalado un librito en el que venían explicadas las “Tres perlas” (tres palabras) que el papa Francisco decía que no debían faltar en ninguna familia. Esas perlas son: Permiso, Perdón y gracias. Yo andaba buscando un lema para la Pascua Juvenil Pavoniana y entonces pensé que esas tres palabras se adaptaban muy bien a los tres días del Triduo Pascual, y así fue como, con la aprobación de los jóvenes animadores, decidimos que ese fuera el lema de la Pascua de este año.

Les tengo que confesar que los días previos a la pascua anduve un tanto intranquilo, porque era la primera vez que íbamos a tener a 50 adolescentes y jóvenes en nuestro Albergue, conviviendo durante tres días a modo de internado; pero confié en Dios y en los monitores y gracias a todos hicimos que ésta fuera una pascua genial.

Es cierto que también hubo algunos problemas (reconocemos nuestros fallos y esperamos mejorar el próximo año), pero la verdad es que desbordamos creatividad en las diversas actividades y los chicos terminaron encantados.

El lunes santo resaltamos la palabra “Gracias” para agradecer a Jesús el don de la eucaristía, el don del sacerdocio y el don de su amor hasta el extremo. El martes utilizamos la palabra “Perdón” con la que nos atrevimos a pedir perdón a Dios por todos nuestros pecados, que aún siguen llevándole hasta la cruz. Y el miércoles nos acompañó la palabra “Permiso”, porque ante el misterio y la grandeza de la Resurrección del Señor, debemos acercarnos como Moisés, con los pies descalzos, y siempre con mucha humildad y confianza en el Señor.

¡Y eso fue todo, amigos! Solamente quiero terminar dándole gracias a Dios, porque, aunque al principio me sentía un poco solito, viejito y con ciertos miedos y dudas, … tuve su apoyo celestial y la compañía de 12 jóvenes monitores que me ayudaron, me tuvieron paciencia y me animaron. Y así fue que al final todo salió bien.

También quiero pedirle perdón a Dios y a los jóvenes porque quizás no fui lo suficientemente cercano y alegre y me preocupé demasiado de los detalles sin centrarme en lo fundamental que era la convivencia y el testimonio de fe y consagración a Dios.

Y por último quiero pedirle al Señor, con humildad y por favor, que envíe su Espíritu santo y que todo lo que hemos vivido en estos días sirva para nuestro crecimiento y maduración como cristianos bautizados y podamos ser así fieles y alegres mensajeros de su Buena Noticia por el mundo entero…

Ah, ¡Y que sigamos unidos; recuerden que en Albergue san José tienen su segunda casa! J