La paz os dejo, mi paz os doy.

MISIÓN PASCUAL. BOGOTÁ 2021

“La paz os dejo, mi paz os doy”.

 

En este artículo dirigido a la querida revista Vida y a la página Web de la Congregación de los Hijos de María Inmaculada (religiosos pavonianos), los chicos del Grupo Juvenil “Unidos por Pavoni” queremos ofrecer al Señor y a todos ustedes unas pinceladas de la “Misión Pascual 2021” que hemos vivido con gran alegría y fraternidad.

El lema que escogimos para este año fue: “La PAZ os dejo, mi PAZ os doy” porque nuestra parroquia se llama “Cristo de la paz” y porque en estos días en los que todos andamos tan estresados, deprimidos, desanimados,… debido a la pandemia del coronavirus, necesitábamos unas jornadas de paz y alegría.

El lunes anterior a la Semana Santa, que fue festivo en Colombia, fuimos a la Capilla de Valles de Cafam y al parque Cantarranas para realizar una Jornada de Retiro espiritual y así preparar nuestro corazón para la gran Misión Pascual que íbamos a realizar. El lema del retiro fue: “Dios mira tu corazón” (Dios no mira las apariencias, sondea tu corazón: “Lo esencial es invisible a los ojos”).

Durante el lunes, martes y miércoles santo, por la mañana, junto con los jóvenes de Confirmación, nos hemos reunido en la Casa Pavoniana para llenarnos del amor y la paz de Dios, que tanto necesitamos. El Señor, en los días previos a la Pasión, sintió un gran dolor moral porque sabía que esos momentos todos le iban a abandonar: los jefes del pueblo judío, su pueblo consentido y tantas veces perdonado, le iban a llevar a la cruz; uno de sus 12 apóstoles le iba a traicionar, otro le iba a negar tres veces y los demás iban a huir como cobardes el día de su apresamiento. Así somos nosotros muchas veces (desagradecidos, traidores y miedosos), pero el Señor siempre nos perdona y aguarda con los brazos abiertos. Él siempre es fiel. Él no vino a juzgar sino a salvarnos a todos con el sacrifico de la cruz. El vino a traer la paz en medio de tanta guerra, egoísmo y corrupción.

Por la tarde, algunos de esos jóvenes, hemos animado a un grupo de unos 50 niños de nuestra parroquia, principalmente de los que se están preparando para recibir la Primera comunión. Y allí, en el servicio, en la Misión, con la alegría, bondad, inocencia y cariño de los niños, hemos experimentado el amor tan grande que Dios nos tiene y la esperanza que ha depositado en cada uno de nosotros para que el Reino de Dios se haga presente cada día en nuestro mundo.

Durante el Tríduo Pascual los jóvenes hemos asistido a las diversas celebraciones litúrgicas (Cena del Señor, Hora Santa, Viacrucis, Lectura de la Pasión, Rosario de la Dolorosa y Vigilia Pascual). Hemos animado esas celebraciones con la música y el canto. Por motivos de la pandemia no hubo procesiones, pero los padres pavonianos solucionaron el problema del aforo permitido duplicando todas las celebraciones, para que así más personas pudieran estar en el templo. Además para llegar a todos los hogares hemos trasmitido todas las celebraciones a través de la página Facebook de nuestra parroquia.

Ahora, con el corazón lleno de paz y alegría, pensamos que no podemos defraudar al Señor. Sabemos que no es fácil, que conlleva seguir al Maestro hasta la cruz, pero él ha RESUCITADO, Él nunca nos va a dejar solos; por eso, hoy, le queremos decir: “Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad”. Aunque el camino sea estrecho, aunque el polvo se pegue al cuerpo, seguiremos caminado a Tu lado hasta alcanzar la Meta en la que Tú nos esperas al lado de tu Padre Dios, de nuestra querida Madre la Virgen Inmaculada y de San Ludovico Pavoni.

Señor, que en nuestra peregrinación por este mundo nunca nos falte la defensa y el aliento de tu Santo Espíritu.

Un abrazo de paz a todos.   

Los jóvenes ‘Unidos por Pavoni’.