CARTA PARA EL MES DE MAYO

P. Ricardo Pinilla
03/05/2018

Queridos hermanos, religiosos y laicos de la familia pavoniana:

 

Escribo esta carta después de mi visita a las comunidades de España. Debo decir que he encontrado una realidad muy positiva y muy pavoniana en las cinco realidades que he recorrido. El ambiente de las comunidades, en lo que se refiere a la vida de consagración, es bueno; la vida de fraternidad también es buena; el camino con los laicos de la familia pavoniana tiene luces y sombras, y la misión como expresión del carisma pavoniano es muy significativa y apreciada por todos. Sabemos que todo es mejorable y he visto en todos buena voluntad para seguir profundizando y creciendo como familia en todos los aspectos. No podemos esconder que también hay una preocupación por la escasez de vocaciones, por el envejecimiento de las personas y por la escasez de recursos humanos. Esto debe hacer crecer en nosotros la confianza en la Providencia y la colaboración y aportación de todos, religiosos y laicos, en el proyecto común.

Durante mi estancia, hemos celebrado los 25 años de presencia pavoniana en la ciudad de Albacete. Aquí tenemos dos hogares para menores y colaboramos con la Iglesia local con dos parroquias en dos pueblos cercanos a la ciudad. Se colabora también como voluntarios en Caritas de la parroquia del barrio donde se ubica la comunidad religiosa. El acto fue preparado con mucha ilusión por la Familia Pavoniana local; a él acudieron religiosos y laicos de las demás comunidades, y un buen número de personas de Albacete que han acompañado la andadura de esta comunidad. Debo decir que fue una cosa muy sencilla pero muy entrañable y significativa. La Eucaristía fue presidida por D. Ciriaco Benavente, Obispo de la ciudad, el cual nos acompañó también en casi todos los actos realizados durante el día. Produce orgullo sentir hablar tan bien y con tanto cariño de la Familia Pavoniana al Obispo, al párroco, a los técnicos de la delegación de Bienestar Social, a chicos que estuvieron en los pisos, a educadores, voluntarios, etc.… Se veía que todos apreciaban la presencia y el buen hacer de los pavonianos en estos 25 años. Doy gracias a Dios, con todos vosotros, por estos religiosos y laicos que han entregado y entregan años de su vida para el bien de esta Iglesia y de esta sociedad, al estilo de San Ludovico Pavoni.

 

Hace unos días ha sido publicada la nueva exhortación apostólica de Papa Francisco, “Gaudete et exsultate”. Como todos sabemos, habla del camino de la santidad a la que todos estamos llamados. Invito a hacer una lectura y reflexión sobre este documento; es muy sencillo de leer y entender, y puede ayudarnos en el camino de la santidad, remarcando la importancia de  apoyarnos unos a otros en este camino.

 

El mes de mayo es el mes dedicado a María; nosotros somos Hijos de María Inmaculada: procuremos intensificar nuestra devoción. Qué bonito lo que nos dice el Papa en GE sobre María: “María vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús. Ella es la que se estremecía de gozo en la presencia de Dios, la que conservaba todo en su corazón y se dejó atravesar por la espada. Es la santa entre los santos, la más bendita, la que nos enseña el camino de la santidad y nos acompaña. Ella no acepta que nos quedemos caídos y a veces nos lleva en sus brazos sin juzgarnos. Conversar con ella nos consuela, nos libera y nos santifica. La Madre no necesita de muchas palabras, no le hace falta que nos esforcemos demasiado para explicarle lo que nos pasa. Basta musitar una y otra vez: «Dios te salve, María…»”.

 

 

Seguimos reflexionando sobre lo que nos pide el Documento capitular en el n. 41 4.2: Afrontar la previsible reducción de los recursos y los consiguientes cambios, guiados por la confianza en la “Divina Providencia” y sostenidos por la esperanza, dispuestos a aceptar las consecuencias de los reajustes, que no pueden dejar de partir de la revisión del propio tenor de vida y de la responsabilidad personal y comunitaria”.

Es evidente que los recursos se van reduciendo poco a poco, y esto nos tiene que llevar a un cambio en nuestro ritmo de vida y a un redimensionamiento que, si no lo afrontamos, nos será impuesto por la realidad y el paso del tiempo. Se nos invita a una confianza en la “Divina Providencia” a ejemplo de nuestro Padre fundador, el cual, en tiempos y situaciones difíciles, se amparaba en ella. Esta confianza en la Providencia no impide que nosotros tengamos que tomar algunas decisiones. Antes de nada, considero muy importante y primordial hacer una revisión de vida en cada comunidad sobre nuestro estilo de pobreza, a nivel personal y comunitario, guiados por nuestra RV y por el documento “Pobreza - gestión evangélica de los bienes - y misión”.

 

Ante la falta de recursos humanos, es necesario:

 

-          Formarnos bien y profundizar en nuestra identidad pavoniana y en nuestro carisma, sabiendo que es muy importante  la formación intelectual y la cualificación para la misión, pero no menos importante conformar nuestra vida a la de Jesús con el corazón de Pavoni;

-          Implicarnos todos los religiosos activamente en nuestras obras;

-          Reforzar la colaboración entre todos, no a la conducción individualista de nuestras actividades;

-          Implicación efectiva de los laicos pavonianos;

-          Colaboración con la Iglesia local y con instituciones que trabajan en el campo juvenil;

-          Colaboración con otras Congregaciones y trabajo en red.

 

Ante la falta de recursos  económicos, será necesario:

- Insistir en la formación inicial sobre el estilo de pobreza pavoniano y sobre la importancia del trabajo en el mismo: “La aplicación al trabajo es uno de los elementos caracte­rísticos de la vocación pavoniana. Es un medio de apostolado y de santificación personal. Cada uno, pues, se entregará con ahínco al desempeño de sus deberes ... Faltando en esto, se faltaría al es­píritu del Instituto; descuidándolo, se traicionaría la propia vocación”. (RV 74)

-          Estilo de vida más cercano a la austeridad que al bienestar. Es deseable que los religiosos se mantengan de su trabajo donde sea posible;

-          Donde sea posible, los religiosos que trabajan directamente en la misión, reciban un salario que repercuta en bien de la comunidad y puedan cotizar de cara a la pensión;

-          Desprendernos de estructuras que ya no sirven y no podemos mantener. Es necesario soltar lastre para andar más ligeros;

-          Pequeños proyectos en pequeñas estructuras que podamos mantener con nuestro trabajo de cara a la sostenibilidad en el futuro;

-          Las nuevas aperturas se hagan también pensando en la autonomía económica;

-          Cuando nuestras actividades dependen de subvenciones con el ente público, no dejarnos robar nuestro ideario, nuestra identidad, en definitiva la incidencia de nuestro carisma. Estemos atentos para que no se haga realidad que “quien te paga te compra”.

 

Recuerdo algunas cosas prácticas que  ya son tradición entre nosotros:

-          En nuestra oración diaria, recordémonos de leer un párrafo de la RV, esto nos ayudará a tenerla presente como proyecto de vida y guía segura en nuestro caminar unidos hacia el Padre;

-          En nuestra oración diaria, recordar a nuestros hermanos difuntos y a los que cumplen años: es un modo de estar en comunión con los que nos han precedido y con los compañeros de camino;

-          Meditación y condivisión comunitaria de la RV. Son importantes y pueden ayudarnos los comentarios existentes, pero creo que sería bueno compartir cómo la estamos viviendo hoy y que nos sugiere;

-          Lectura y condivisión de la Palabra de Dios, Lectio Divina. No es suficiente una explicación más o menos erudita de la misma, es necesaria una lectura y condivisión existencial y vital: ¿Qué nos dice la Palabra hoy a nosotros?; ¿qué nos sugiere?; ¿de qué manera nos interpela?...

-          Para el tiempo de Cuaresma había sugerido un recorrido práctico con tres puntos: revisión de vida, celebración comunitaria del perdón y gesto solidario a favor de los religiosos y actividades de Eritrea. No sé si se ha hecho; si no es así, siempre es tiempo favorable si lo vemos positivo para nuestro caminar.

 

Agenda del mes

-          Hasta el día 5 visitaré la comunidad de Milán y del 5 al 9 la de Monza;

-          5: Asamblea de la provincia Italiana en Brescia;

-          20: fiesta de exalumnos de Pavía;

-          26: Marcha juvenil pavoniana de la provincia Española;

-          27: Recuerdo de San Ludovico Pavoni en Alfianello;

-          27: 24 horas de adoración ininterrumpida (mando esquema de horario)

-          28: Fiesta litúrgica de San Ludovico Pavoni. La parroquia San Juan Evangelista de Milán celebra sus 60 años de consagración. En la Cistérniga será inaugurado el Centro juvenil “Ludovico Pavoni”.

Pongo el camino de nuestra familia bajo el manto de la Virgen Inmaculada y bajo la protección de San Ludovico Pavoni.

Un abrazo fraterno y siempre agradecido,

 

                                                                            Ricardo Pinilla Collantes

 

Milán, 1 de mayo de 2018

Imprimir